domingo, 13 de noviembre de 2016

Empecemos



Allá por el año 1996, no hace tanto en realidad, un invernal día 11 de marzo, a pesar de que tan sólo 8 años más tarde ese mismo día querría ser olvidado por muchos, nací yo,  Amaia Garriz Chaves. De origen español, y nacida en Navarra, aunque mis abuelos nacieron en un pequeño pueblo en Extremadura llamado “Fuente del maestre”, del que tantas divertidas anécdotas he podido escuchar de mi abuela, y que cuando pienso que ya me las ha contado todas, siempre hay alguna nueva que contar. Gracias a ella he podido descubrir que cumplir años y envejecer no tiene por qué ser sinónimo de tristeza o melancolía, sino que deberíamos aprender a vivir el momento y no preocuparnos tanto por el mañana, disfrutar, reír, ser positivos, ayudar a los que queremos y mirar siempre hacia adelante, cómo ella siempre  ha hecho y hace día a día. Otra figura muy importante en mi vida es mi madre, a pesar de que cuando era más pequeña no me sentía tan cercana a ella; supongo que como todo adolescente que se ve más reflejado en sus amigos que en sus padres y pretende ser independiente aunque sea por sólo un rato. Hoy por hoy, le miro y digo: “para mí ella es mi modelo de mujer luchadora, fuerte, y que puede con todo lo que la vida le ponga  por medio” y soy consciente de que tenerlas a ellas a mi lado me han hecho ser la persona que soy a día de hoy.

En mi tiempo libre me encanta disfrutar de la música que es una de mis grandes pasiones, concretamente cantar; no imagino mi vida sin música, la verdad. Por ello, no hace mucho decidí inscribirme en un concurso de canto y  para mí  fue una experiencia inolvidable. Personalmente creo que los sueños pueden permanecer eternamente como sueños, a no ser que luchemos por ellos y los persigamos. Leer también me parece apasionante, puede transportarte a otras épocas, otras formas de vida, sentirte totalmente identificada con los personajes, dejar volar tu imaginación….


Llegó 2º de Bachiller y los profesores ya empezaban a explicarnos más detalladamente qué carreras podríamos elegir, tanto en la Universidad Pública, como la Privada, no por simple amabilidad, sino más bien porque el año que viene ya empezaríamos la universidad, a no ser que nos decantáramos más bien,  por un estilo americano de hacer un año sabático antes de convertirnos en universitarios, lo cual era bastante poco probable; por tanto teníamos que ir haciéndonos una ligera idea a cerca del abanico de opciones . Mi cabeza estaba hecha un lío y todavía la situación era más graciosa cuando alguna compañera de clase me decía que ella ya tenía claro lo “qué quería ser de mayor” desde pequeña. Impresionante. Eso sí que era tener las cosas claras y lo demás son tonterías. Finalmente me decanté por estudiar Magisterio y Pedagogía.Sí, Magisterio está claro lo qué es, pero puede que todavía algún despistado pregunte qué es la Pedagogía exactamente. Y algunos podrían decir: ¿por qué  elegiste este grado? Pues bien, porque considero que la educación es una de los medios más poderosos que existen para conseguir  cambiar la sociedad y por ello me gustaría dedicarme a la educación en un futuro próximo, además admiro profundamente a todos aquellos docentes que se colocan cada día frente a su grupo de alumnos, sumado a otras muchas labores, a pesar de que hoy en día parece que no se valora demasiado esta profesión, así que ojala con el tiempo todos nosotros ayudemos a que esto cambie.

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